Enfrentan jornaleros explotación , pobreza
Posted on Thursday, July 3, 2008
URL: http://www.nwanews.com/nl/Latinoamerica/6282/
RÍO FLORIDO, FRESNILLO, Zac. — La necesidad, hambre y falta de trabajo, atraen a miles de jornaleros indígenas a esta comunidad en busca de mejores oportunidades, pero lo que encuentran son abusos, extrema pobreza y explotación.
Los jornaleros reciben pagos que apenas superan los 100 pesos diarios y a cambio deben cubrir elevados precios por la vivienda, el agua y la luz.
Anualmente, de mayo a septiembre, alrededor de 4, 000 indígenas, entre hombres, mujeres e infantes, provenientes de entidades como Sonora, Oaxaca, Guanajuato y Guerrero llegan a esta población, ubicada a unos 85 kilómetros de la capital zacatecana.
La finalidad, es trabajar en la pizca de los cultivos de tomatillo verde, tomate y chile.
Las jornadas que a diario realizan en los campos de riego de las comunidades del municipio de Fresnillo, apenas si les dan para “ sobrevivir” a estos jornaleros.
El pago que reciben por recolectar la producción agrícola es de apenas tres pesos por cada cubeta y en un día bueno llenan hasta 45 botes, es decir, obtienen unos 135 pesos. En el caso del tomatillo, el peso que alcanza cada balde es de 18 kilos.
Aunque la zona agrícola de riego de Fresnillo está compuesta por las comunidades de San José de Lourdes, Morelos, Valuarte, Bañuelos, San Ignacio, Altamira, Rancho Grande, El Salto y Río Florido, es a esta última población a donde llega el mayor número de jornaleros, casi siempre provenientes de Sonora, al concluir el trabajo allá.
Desde mayo, los campos fresnillenses se ven saturados de indígenas coras, huicholes y tepehuanos, que antes de que salga el sol comienzan a arrancar a la tierra los frutos generados.
Alrededor del mediodía, los jornaleros invaden la comunidad, al regresar a sus improvisadas viviendas a descansar, en medio del hacinamiento, la suciedad y la extrema pobreza.
“ Si no fuera por los jornaleros indígenas, las cosechas simplemente se perderían”, reconoce Alfredo Díaz Aguirre, productor de la zona y dueño de invernaderos.
La mano de obra que llega de otros estados permite a los campesinos zacatecanos recolectar la cosecha y mantener los pagos en niveles aceptables, pues cuando ellos no llegan, el trabajador local se encarece sustancialmente y “ queda fuera de nuestro alcance”, dice.
No obstante, a pesar del beneficio que las mujeres, hombres y niños indígenas traen para el agro local, al mismo tiempo representan un grave problema, porque su presencia duplica el número de población en la comunidad.
Esta situación genera problemas de insalubridad, inseguridad pública y hacinamiento, señala la regidora fresnillense, María Luisa Vicuña.
La funcionaria municipal considera que es en la última década en la que se ha incrementado el número de jornaleros indígenas que llegan a Río Florido y traen consigo graves problemas para la comunidad, y al mismo tiempo, son víctimas de abuso por parte de los pobladores del lugar.