ALEJANDRA LÓPEZ : Madre, esposa, empleada, tiene sueños de campeona
Posted on Thursday, May 8, 2008
Alejandra López tiene 24 años de edad, un esposo a punto de ser enviado a Afganistán, un hijo de cinco años y otro de dos, un trabajo de tiempo completo en Fayetteville y cinco peleas profesionales de boxeo a su nombre. Dos de ellas han sido victorias y no tiene ningún empate. Aun en sus derrotas, López nunca ha sido enviada a la lona. Su primera pelea fue contra la expatinadora olímpica sobre hielo Tonya Harding, una mujer tan temible que en 1994 se declaró culpable de participar en un complot para lastimar a una atleta rival.
López le quebró la nariz en el primer asalto. "Entonces le vi la cara y pensé ' me va a matar'", dijo.
Lo dijo sonriente. NACIDA EN EAST L. A.
Alejandra López nació en el Este de Los Ángeles, el mismo lugar donde nació su boxeador favorito, el campeón mundial Oscar de la Hoya. "También es el boxeador favorito de mi padre", dijo. Su padre es de Chilapa, Nayarit, y con él miraba pelea tras pelea en la televisión. Ella es la mayor de cuatro hermanas.
De niña jugo fútbol. Cuando tenía seis años de edad, la familia se mudó a Arkansas y fue en Fort Smith donde ella terminó la preparatoria.
Tenía 19 años en el 2003, cuando comenzó a boxear. "Estaba trabajando en un gimnasio en Fort Smith y siempre miraba a la demás gente entrenando y simplemente quise intentarlo", dijo.
Los que creen que recibir un gancho en la nariz es doloroso deben saber lo que pasa antes de las peleas. Los entrenamientos son tres horas de sudor y dolor y," cuando tengo que perder peso debo tomar un batido de proteínas y observar el consumo de carbohidratos", dijo López. Eso significa dejar de comer su comida favorita: tacos, arroz y frijoles y casi toda la comida mexicana.
Aquella primavera de 2003, cuando López comenzó su entrenamiento, lo hizo porque estaban buscando una joven que quisiera pelear con Tonya Harding. "' Yo lo haré', les dije, aunque no tenía experiencia. Me miraron como si estuviera loca", dijo.
Tenía dos semanas para prepararse para su primera pelea en los pesos gallo, esto es, entre 112 y 118 libras.
En el gimnasio, López encontró al Brian Jones, quien en el 2004 sería nombrado Entrenador del Año por la Asociación Internacional de Boxeo Femenino (WIBA ). Jones había visitado los países de Europa del Este, los que estaban detrás de la desaparecida Cortina de Hierro, especialmente Alemania Oriental y Hungría, donde los entrenamientos de boxeo enfatizaban la resistencia atlética.
En Estados Unidos se enfatiza la fuerza, mientras que en Europa se enfatiza la intensidad, dijo. Asimismo, los estados socialistas daban a sus atletas beneficios inaccesibles para el resto de sus compatriotas, como mejores viviendas. Gracias a ese apoyo "entrenar era todo lo que hacían", dijo Jones.
Lo que Jones aprendió en Europa es que "si estás cansado y no tienes resistencia, la técnica (de boxeo ) no te ayudará", dijo Jones. Él substituyó la tradicional carrera de cinco millas cinco veces por semana de los boxeadores estadounidenses por tres carreras semanales más cortas pero más intensas.
El resto del entrenamiento es brutal, porque está diseñado para convertir a los boxeadores en atletas incansables. "Comenzamos haciendo boxeo de sombra, luego golpeamos el costal, y hacemos combate con protección para la cabeza. Y entonces comenzamos a hacer ejercicio, a veces una hora, a veces tres horas", dijo López.
"¿ Donde encontraste este entrenamiento ? ¿ en algún manual de tortura ? ", le preguntó a Jones.
Al siguiente día el cuerpo duele, aún para una mujer como López, quien estuvo en la Guardia Nacional de Arkansas.
La pelea contra Harding fue en Tulsa, Oklahoma, el 3 de marzo de 2003. Fue en el primer asalto que López fracturó la nariz de su rival y temió por su vida. Cuatro asaltos después seguía viva aunque los jueces le dieron la victoria a Harding, por puntos.
Harding decidió darle la revancha, que habría sido este año. Cuando el día de la pelea llegó, en Fort Smith, la ex patinadora se declaró enferma de sinusitis.
"She chickened out", dijo López, esto es, Harding resultó ser gallina.
Vinieron más peleas, una de ellas contra la campeona mundial Hollie Dunaway el 28 de junio del 2003 en Oklahoma City. Dunaway ganó por puntos.
"En ninguna (pelea ) Alejandra ha dado cuartel, en ninguna dio un paso atrás", dijo Jones," tú no ves esta clase de dedicación en los hombres".
"Alejandra tiene un gran conocimiento del boxeo, es una estudiante del deporte", señaló Jones. "Estudia las técnicas de ataque de diferentes peladores y utiliza cada movimiento".
"Amagar con la izquierda, pegar con la derecha", es su técnica favorita, dice López, aunque asegura que nunca ha golpeado a nadie fuera del ring.
Pero adentro... "Cada vez que me pegan quiero pegarles a ellas", dijo. "Si me pegan, tomo aliento y me repito'son sólo ocho minutos'". Las peleas de boxeo femenino son de cuatro asaltos de dos minutos cada uno.
Alejandra trabaja ocho horas diarias como recepcionista de una compañía camionera, cuida de sus dos hijitos, entrena dos horas y media lo lunes, miércoles y sábado, manejando - con ambos niños - desde Fayetteville hasta el gimnasio en Fort Smith para regresar a las 9 p.m. "La mayoría de personas ni cruzarían la ciudad para hacer eso", dijo Jones.
El dinero no es el motivo. "Si vemos lo que ella ha invertido entrenándose y lo que ha ganado, veremos que ha perdido dinero con sus peleas", dijo Jones," pero si sigue en este camino, será campeona mundial".
Su última pelea fue el sábado 26 de abril en Tunica, Mississippi, venciendo por puntos a Brianna Hines.
"Quiero un título mundial en dos años", dijo," todo está en el entrenamiento". Lo dice con seriedad, como cuenta lo más importante que le ha enseñado el boxeo: "nadie puede vencerte más que tú mismo".
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